Lo que dejamos atrás
"Lo que dejamos atrás".
Zona, 2017, 27 x 47 cm, papel de segundo uso y plumones sobre caja de pistola de juguete.
La idea tras este dibujo inició en el tenor de los cuentos de hadas, aquéllos en los que una rana se vuelve principe con el beso de una princesa, donde todo lo malo de la vida se acababa cuando el protagonista se casaba con la persona adecuada... Hasta que te casas y te das cuenta que tus problemas apenas están empezando, que si besas a una rana... Ok, quien escribe tiene un temor patólogico a los batracios así que no tiene idea de lo que pase cuando se besa a una rana, pero es de asumirse que un animal baboso de lengua larga, aunque tenga sexo con una princesa seguirá siendo un animal baboso de lengua larga (para beneficio o perjuicio de la susodicha dependiendo del nivel de bacterias que haya en la lengua larga).
Ignoramos por qué se piensa que los cuentos de hadas sólo conforman la ideología romántica de la mujer cuando en la mayoría de los casos también conforman la idea de caballerosidad y masculinidad de los hombres... Y es que en nuestra sociedad los hombres son criados por las mujeres y las mujeres igual le cuentan cuentos de hadas a sus hijos.... El tema es que los paradigmas de los cuentos de niños se van dejando atrás cuando se alcanza la madurez y eso es, en principio, lo que este dibujo pretende representar... Aunque quizá haya algo más y es que a final de cuentas, si creemos que lo que está en este mundo ha de quedar atrás, quizá lo mejor que pueda pasar es que dejemos algo valioso cuando demos el paso que nos saque de aquí.
El anillo en el dibujo representa lo valioso que se queda atrás, cuando damos el paso hacia arriba, donde el cuerpo no se vé, o no cuenta, o vaya usted a saber qué.
Si lo que dejamos es valioso, no faltará un animal baboso y de lengua larga que pretenda comerlo.
¡ATENCION!
Este cuadro fue colocado a las 14:00 hrs del domingo 16 de Abril en la calle de Melchor Ocampo casi esquina con Sebastián Lerdo de Tejada, frente a los viveros de Coyoacán.
Como todos los
cuadros, este fue colocado con una etiqueta explicando que el cuadro
estaba a disposición de quienes lo vieran (incluso en la sección de
"Sartre" pudimos tomar una fotografía de un transeúnte leyendo la
etiqueta)
En esta ocasión pudimos quedarnos a una prudente distancia del cuadro para observar a quienes pasaban por ahí y notamos que los peatones tienen una saturación bastante marcada para ignorar lo que está en las paredes o postes de la ciudad y es que en esta ocasión si pudimos ver cómo había personas que pasaban justo enfrente del dibujo, teniéndolo a la altura de la cara y simplemente lo descartaban quizá como se descartan cientos de anuncios de propaganda y ventas de garage que hay por todo el rumbo.
A las 18:16 horas del día siguiente, después de haber soportado dos lloviznas, el cuadro seguía ahí.
Finalmente a las 21:30 horas del 17 de abril, alguien vió el cuadro y se lo llevó.
Les agradeceremos cualquier fotografía que nos puedan mandar de la obra a nuestro correo electrónico amarasenguerra@gmail.com o a nuestro twitter @amarasenguerra sobre todo si van a interactuar con la obra.
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